ENCIENDAN EL HORNO

La receta perfecta de patatas gratinadas con queso para chuparse los dedos

El platillo viene desde Francia pero ya recorre todo el mundo hace años.
miércoles, 5 de mayo de 2021 · 01:45

Las patatas están entre las verduras más consumidas en el mundo y por supuesto en España existen miles de variantes para esta provechosa hortaliza, que es maleable y queda bien en preparaciones de todo tipo. Hoy traemos la receta de patatas gratinadas con queso, algo ideal como guarnición.

Patatas y queso, esa combinación nunca puede fallar. Aunque muchas veces cocinemos esta raíz en platos demasiado simples y a veces no dejemos volar la imaginación, acá traemos esta espectacular variante de patatas gratinadas que sorprenderá a todos los comensales.

Lo más importante para preparar esta receta es el tiempo de cocción de las patatas, además de utilizar un poco la creatividad para hacer de este platillo algo delicioso. Las patatas gratinadas con queso vienen desde Francia, con su nombre original, gratin dauphinois y el gratin savoyard.

Con unos pocos ingredientes y absolutamente fáciles de conseguir y hasta comunes de tener en casa, conseguiremos hacer unas patatas gratinadas con queso maravillosas. Para esta preparación necesitaremos: 800 gramos de patatas monalisa o kennebec, 100 gramos de queso rallado Emmental o Gruyere, 200 milímetros de nata, 50 gramos de mantequilla, un huevo, un diente de ajo, sal, pimienta y nuez moscada a gusto.

En primer lugar, para hacer estas patatas gratinadas con queso, tenemos que encender el horno porque debe estar precalentado a 250 grados. Por otro lado pelamos las patatas y las cortamos en rodajas demasiado finas. Podemos ayudarnos con una mandolina para que queden láminas perfectas. Engrasamos también la placa que irá al horno con mantequilla.

En un bol aparte mezclamos la nata con el huevo hasta integrar todo muy bien, le agregamos el diente de ajo picado muy fino y agregamos sal, pimienta y la nuez moscada a gusto. En la fuente de horno colocamos una capa de las láminas de patatas que cubra bien la base, un poco de la mezcla y espolvoreamos un poco de queso; así vamos alternando patatas, mezcla y queso hasta cubrir la fuente; por arriba agregamos trozos de manteca y cubrimos con más queso.

Este es el momento de bajar la temperatura del horno a unos 170 grados y horneamos entre unos 35 a 45 minutos, hasta que las patatas estén tiernas y el queso bien dorado y crujiente. Listo, podemos servir como guarnición de cualquier plato y seguro que a la familia entera le encantará.