EN HONOR A LAS ABUELAS

El Príncipe Harry y Meghan Markle anuncian el nacimiento de su hija, Lilibet Diana

Los exroyals comunicaron su enorme felicidad ante este precioso momento.
domingo, 6 de junio de 2021 · 13:58

"Lili nació el viernes 4 de junio a las 11:40 a.m. en el cuidado de confianza de los médicos y el personal del Santa Barbara Cottage Hospital en Santa Barbara, California. Pesó 7 libras 11 oz. Tanto la madre como la bebé están sanos y bien, y se están instalando en casa", anunciaba hoy el jefe de prensa del Príncipe Harry y Meghan Markle esta mañana.

Este nacimiento trae consigo un símbolo que va mucho más allá de una nueva vida. El Príncipe Harry y Meghan Markle han decidido abandonar la corona y renunciar a todo tipo de ingreso y título nobiliario. Las costumbres de la realeza suelen ser revelar el nombre hasta el día del parto, pero, como ellos ya no son parte de ese plan, se han tomado algunas licencias.

Ni Meghan ni Harry han revelado el nombre que podría llevar la pequeña hasta hoy. Muchos apostaron a que iba a llamarse “Phil”, en alusión al reciente difunto Príncipe Felipe. En las apuestas resonaba con fuerza ese nombre junto a “Lil” en alusión a la Reina Isabel. Pero ¿por qué no soñar en grande? Diana es el tercer nombre que compite, cabeza a cabeza, con los otros dos y fue el que acertó la batalla.

Sin embargo, así como Archie no reunía homenaje a ningún pariente difunto, por lo que era de esperar que la niña no llevase ningún nombre que haga homenaje a la perpetuación de alguna figura de la realeza. La pequeña nació ya sin el manto protector de la realeza, con sus desventajas y sus cosas positivas.

Según informantes del medio The Sun, el Príncipe Harry estaba planeando el nacimiento de su hija para el 10 de junio, fecha en que coincidiría con el cumpleaños de su abuelo, el Duque de Edimburgo. Sin embargo, la pequeña ha nacido hace dos días y sin decirle nada a nadie por decisión de la actriz y su esposo. 

Pero si hay algo que no se puede ocultar bajo ningún manto es el hecho de que el mismo nacimiento de la niña es un pleno acontecimiento. Dadas las últimas crisis de la monarquía británica, este episodio hará tronar las paredes del palacio de Buckingham. El escándalo no deja ni a sol ni a sombra a ningún miembro de la realeza.