REALEZA

A los insultos entre la prensa y la Policía: la Reina Letizia le desea lo peor

No la puede ni la quiere ver nunca más en su vida.
domingo, 31 de enero de 2021 · 05:30

Una vez que encuentren la cura definitiva al Covid-19, la Familia Real estará en condiciones de invertir unos miles de euros en un prestigioso laboratorio e investigar qué pasó con el ADN de Victoria Federica, la sobrina del Rey Felipe y el mayor dolor de cabeza que ningún remedio ha podido calmar en la Reina Letizia. Es insoportable la niña.

Allá lejos y en el tiempo ha quedado aquella niña de bucles que salía a pasear con sus sobrinas cinco años menores que ella: a medida que Vic ha ido creciendo, los escándalos comenzaron a vincularse con su nombre: a la espera de los resultados del laboratorio, sabemos que buena parte de los genes vienen de Jaime de Marichalar, su padre.

Famoso por el ictus en New York y lastimosamente vinculado a adicciones en los 90, tanto Froilán como Victoria se han declarado a los cuatro vientos los rebeldes de la Familia Real y, pese al afecto que le une con el padre, lo cierto es que este medio no está en condiciones de reproducir los improperios que le ha dedicado Letizia a la sobrinita política que ha heredado.

Burlona de los controles sanitarios, de las medidas restrictivas, del uso de la mascarilla, de la distancia, se ha pasado el confinamiento por una correa de su bolso Gucci y se lo ha metido junto a las tarjetas Visa heredadas de su abuelo Juan Carlos, un costoso regalo del abuelo a su nieta favorita por el cual puede ser investigada.

Más allá de los escándalos de corrupción repetidos por todo el mundo hasta el hartazgo, lo cierto es que Victoria ha vuelto a ser portada de los medios porque ha vuelto a las andanzas nocturnas con el culto y letrado novio de Jorge Bárcenas, un DJ famoso por no haber conocido hasta el momento la luz del día.

Victoria, poco amiga del sol salvo que sea una fiesta eterna en Ibiza, le ha acompañado en cada parranda organizada por el reemplazo del bueno de Gonzalo Caballero, el torero de perfil bajo, casi herido de muerte en la arena, ante el espanto de todos los presentes y en imágenes que a continuación reproducimos de contenido sensible.

Pero no nos desviemos: Vic metió a cinco amigos cuando solo se permite un máximo de cuatro convivientes para una velada que se extendía hasta más de las 22 horas, el horario límite para cualquier reunión. ¿Qué ha argumentado Vic? Que es fanática de La Isla de las Tentaciones y ha perdido la noción del tiempo.

¿Qué había hecho ya en una oportunidad? Se agarró a los gritos entre la prensa y la Policía cuando le gritaron: "Devuelve el dinero robado, ¡ladrona!". Como podemos ver, toda una garantía en la línea sucesoria a la corona española llegado el caso de que asumiera el rol, algo harto probable ya que Letizia la ha echado literalmente de Zarzuela: no la puede ni la quiere ver nunca más en su vida. Así de sencillo.