REPUDIABLE

Un nuevo escándalo pondría en jaque el apoyo de la sociedad a la Reina Isabel

La Monarca británica no tiene paz en sus días más grises.
viernes, 4 de junio de 2021 · 12:34

Vaya año de disgustos viene llevando la Monarquía británica y tal parece que la Reina Isabel no encuentra paz ni buscándola en Google. La Aristócrata tiene que cargar con el duelo por el fallecimiento de su gran amor, el Duque de Edimburgo; con los escándalos de su familia y por la oleada mediática que su nieto, el Príncipe Harry, ha generado con sus diversas declaraciones en Estados Unidos.

No conforme con todo lo que ha pasado en menos de seis meses, ahora otra gran polémica la envuelve y la tiene como rostro visible de un acontecimiento repudiable. Las graves acusaciones de Meghan Markle en las que afirma que nunca logró integrarse en la Familia Real por su tez volvieron a tomar fuerza al desvelarse la orden que existía en el Palacio de Buckingham.

Según apunta el prestigioso diario The Guardian, en la Casa Real británica estaba terminantemente prohibido que personas inmigrantes o de color sean contratadas para desempeñarse allí más que para que sean de la servidumbre. En 1968, la monarquía británica buscó desligarse de una legislación propuesta por el entonces Gobierno de Harold Wilson, que proponía sancionar a aquellos que ejercieran cualquier tipo de discriminación laboral o contractual por motivos raciales o étnicos. Estos archivos desclasificados eran aprobados por la Realeza, por lo que afectaría de lleno a la Reina Isabel.

En el contexto que toca atravesar de lleno a la longeva Monarca, las cosas no están saliendo a su favor. Que estos documentos vean la luz después de que Meghan Markle expusiera el dolor que sintió cuando en una reunión familiar le consultaron qué tan oscura sería la tez del hijo que esperaban con el Príncipe Harry, son golpazos mediáticos que hacen mella en la Aristocracia británica. 

No deberían usarse acusaciones basadas en el recuerdo de segunda mano de conversaciones ocurridas hace 50 años para inferir conclusiones sobre los procedimientos actuales.

En medio de la polémica, desde Buckingham expresaron su contundente descontento ante la situación. “La Casa Real y la Reina cumplen con las normas de la Ley de Igualdad, tanto en sus principios como en la práctica. Así queda reflejado en la diversidad, inclusión y dignidad de su política laboral. Cualquier posible queja deriva en un proceso formal que facilita la posibilidad de ser atendido y remediado”, se declaró desde la institución real.