MEDALLA DE ORO EN ROMANCE

Los Juegos Olímpicos que marcaron las vidas de la Infanta Cristina e Iñaki Urdangarin

La competencia cambió para siempre la historia de la Monarquía española.
viernes, 23 de julio de 2021 · 14:19

A lo largo de la historia, los Juegos Olímpicos además de ser una cuna de un sinfín de disciplinas olímpicas, sirvió como nexo de romances y arrumacos temporales, donde deportistas de todo el mundo dieron rienda suelta al amor. Si de parejas que lograron perdurar se trata, tenemos que hablar de la Infanta Cristina e Iñaki Urdangarin.

Cristina e Iñaki coincidieron por primera vez en los Juegos Olímpicos de Atlanta, en 1996. Cuando la Aristócrata lo vio, quedó encantada con los atributos del deportista, quien era una de las estrellas nacionales. Días después del flechazo, Iñaki y la Selección Española de Balonmano obtuvieron la medalla de bronce.

Iñaki siempre había estado con muchas chicas hasta que llegó Cristina, entonces todo cambió”, comentaron sus amigos de toda la vida. La hija de los Reyes tenía fama de haber flirteado con más de un deportista. El flechazo entre ambos fue instantáneo y la relación que inició de manera secreta, iba tan en serio que no dudaron en formalizar rápidamente.

En 1997, el rumor de su romance se confirmó gracias al Rey Juan Carlos, quien tratando de esquivar a los paparazzi sobre el tema, declaró que "el tiempo dirá como termina todo". Días después de los dichos del Rey emérito, la Casa Real comunicó que la Infanta Cristina e Iñaki Urdangarín contraerían matrimonio en otoño

El 4 de octubre de 1997, la Infanta y el exastro del Barcelona se casaron en la catedral gótica de Barcelona. Con el correr de los años, en los cuales una serie de rumores rondaron sobre ellos, conformaron una familia con sus cuatro hijos: Juan, Pablo, Miguel e Irene

Infidelidades, separación de la familia, discusiones, escándalos judiciales y una condena de años en prisión...Cristina e Iñaki han pasado y superado todos los inconvenientes que les puso la vida. Un amor que nació de una ceremonia y los consagró para siempre.