INIGUALABLE

La aceptación de Lucía Dominguín que Miguel Bosé jamás podrá conseguir ni aunque quisiera

Los hermanos son muy diferentes entre sí por más que se quieran.
sábado, 14 de agosto de 2021 · 13:55

Aunque la familia es lo primordial según lo que nos han enseñado a lo largo de las generaciones, en la práctica no siempre es así. En España existen varios clanes que nos demuestran que aunque sus miembros sean unidos, no siempre son tan parecidos entre sí, uno de ellos es el clan Dominguín Bosé.

Los dos miembros de esa familia más mediáticos son, por supuesto, Miguel Bosé y ahora su hermana Lucía Dominguín, que hace un tiempo comenzó a ser recurrente en la televisión española, sobre todo después de su participación en "MasterChef Celebrity" en la que pudimos conocerla más de cerca.

Quienes tienen el agrado de conocer a Lucía Dominguín indican solo palabras bonitas, por lo visto se trata de una persona amorosa y carismática que no para de contagiar su alegría. Todo lo contrario al cantante, que por momentos parece un ser oscuro y de mirada negativa más allá de todos los seguidores que están a sus pies.

Lucía Dominguín participó de la última edición en "La última cena" con la presentación de Paz Padilla, que no pudo evitar emocionarse al estar en contacto con la hija de Lucía Bosé. Aparecieron sus hijos al aire y ella expresó que eran lo más lindo que tiene en la vida, además de su fortaleza. Por lo que parece la cocinera tiene muy arraigada su familia y es por eso que jamás le suelta la mano a su hermano Miguel Bosé.

Lo más sorprendente del episodio fue que además salió al aire un saludo de nada menos que Nacho Palau, la expareja de Miguel Bosé. Tanto él como Lucía Dominguín tienen una excelente relación y ella indicó que no podría dejar de quererlo nunca, más allá de las diferencias que pueda haber con su hermano, lo conoce desde que tiene 18 años y guardan un eterno aprecio ambos.

Yo no puedo echar de menos, yo los llevo conmigo ya es parte de mi sangre. He aprendido la capacidad de amar con el tiempo

Paz Padilla no pudo evitar las lágrimas al escuchar hablar a Lucía Dominguín indicándole que para querer de esa forma había que tener una gran capacidad de amar, algo que se puede leer fácilmente en la mirada de amor que lleva consigo la mujer de 63 años y que por más intentos nunca conseguirá el mismo Miguel Bosé.